5 jul. 2013

Time...


Antes de abrir los ojos ya notaba el calor, el olor a humo. Oía el crujir de la madera, y por un momento le pareció incluso acogedor.
Tímidamente, empezó a separar sus párpados, y la luz le cegaba... pero a la vez era hipnótica.
Poco a poco fueron enfocando mejor los ojos hasta que pudo verlo. Estaba en su cuarto, como siempre, en su cómoda cama, con sus fotos y todos sus demás queridos recuerdos.
Verlo todo arder era muy triste... pero a la vez era precioso. No quería moverse de allí. Era una sensación extraña, como si sintiera que si todas esas cosas arden ella debería arder también.
Se quedó muy quieta, abrazando sus rodillas, y sin dejar de mirar, como alienada, las llamas que iban consumiendo toda su vida... bueno, o lo que había sido su vida...Al fin y al cabo, ella aún estaba viva.
Lo que quedaba de las cortinas consumidas por el fuego tapó los rayos de luna que entraban por la ventana, y sólo quedó la oscuridad y la luz de las llamas... esa preciosa luz...
Cuando se quiso dar cuenta, las llamas ya reinaban en toda la habitación, y comenzaban a devorar los extremos del colchón.
Pero ella seguía allí... no quería separase de todo aquello, de lo que durante tanto tiempo había sido su mundo.
Y entonces, sin más, cuando las primeras llamas se acercaban a las puntas de los dedos de sus pies, el fuego se extinguió.
Ella estaba bien, pero ya no quedaba nada...Ahora tenía que empezar de nuevo.